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Agua

Agua es vida

El agua de nuestro Distrito es el asunto más crítico. El agua es vida. La ausencia de agua significa la muerte. En este Edén agrícola notable y rico del Valle Central, el agua es la sangre económica que permite que ese Edén exista. En la colina del este y la porción montañosa del decimonoveno distrito, no es sólo la cantidad de agua, pero la calidad de esta. Y la prioridad económica número uno de este distrito es la agricultura. La agricultura es el motor más grande e imaginable- Conduciendo la economía total del distrito entero. Pero si el agua desaparece, la agricultura cesará. Y si la agricultura se seca, los negocios auxiliares que dependen de la agricultura también morirán. Trabajos incontables se perderán y la economía total será devastada. Es así de simple.  La ironía es que no importa la situación económica a nivel nacional o mundial, nosotros producimos el producto básico que todo ser humano en este planeta necesita: comida- pero sólo mientras que tengamos agua para producirla. También existe un asunto muy importante de moralidad: De manera que la necesidad de alimento incrementa mundialmente, tenemos la responsabilidad de producir alimentos para los números cada vez mayores de poblaciones hambrientas del mundo.

Pero sin agua, no hay agricultura. Granjas y negocios agrícolas cerrarán y trabajos serán perdidos. La eliminación de  millones de acres de tierras productivas  es absolutamente incorrecto.  El destruir diez mil trabajos agrícolas así como negocios auxiliares  y dependientes es imperdonable. Cómo su congresista, yo trabajaré sabiamente y responsablemente en apoyo a  la agricultura- el pilar fuerte de nuestra economía. Yo escucharé sus necesidades y le serviré- no a un partido, pero a la gente. Pondré las preocupaciones de la agricultura donde pertenecen: como la prioridad número uno del decimonoveno del congreso. Ese no ha sido el caso los últimos catorce años. Pero el éxito de la agricultura debe ser nuestro enfoque más grande porque como hemos visto con la economía nacional, un colapso pequeño afecta todo; existe una economía entrelazada aquí en el decimonoveno distrito. Y en lugar  de amenazar al conjunto con pérdidas, tenemos que fortalecer lo que tenemos- estabilizando e incrementando la fuente de agua para la agricultura, para también garantizar una fuente segura y suficiente de agua de buena calidad para el consumo humano. Para hoy, para mañana y para las futuras décadas.

Un proyecto de infraestructura que desarrollaré y promoveré activamente es un plan de agua completamente nuevo para el Valle Central. Aunque la población de nuestra región se ha elevado súbitamente y la demanda de alimento ha crecido mundialmente a un grado increíble, no ha habido intentos de incrementar nuestro abastecimiento de agua en más de cuatro décadas. Estamos funcionando con un sistema seriamente anticuado. Lo que se necesita es un plan nuevo para el Valle Central que vaya de acuerdo con el siglo XXI. Actualmente, cerca de 75% de las precipitaciones pluviales temporales y la escorrentía de nieve no son utilizadas- Capturando un porcentaje pequeño de esa cantidad ayudaría inmensamente a nuestra región y también callaría las demandas de alternativas ambientalmente-devastadoras, como el bombeo de agua del Delta. Un programa bien diseñado para capturar más de esa agua que actualmente se pierde verdaderamente estimularía la economía de nuestra región y aumentaría la cantidad disponible para el consumo humano. Debemos de hacer todo lo posible para incrementar las capacidades de captura y de almacenamiento. Debemos mejorar nuestro sistema de entrega de agua.  Debemos planear ahora para crear más recursos- y todos deben de ser considerados: nuevos depósitos, presas, conservación del usuario, todas deben de ser opciones. La comunidad agrícola también debe de demostrar responsabilidad en favorecer menos cosechas intensas de agua, ahora que la fuente de agua es corta. Y creando más recursos de agua también crearía una oportunidad económica  increíble. Ese es el tipo de proyecto de infraestructura que vale la pena hoy, mañana y las décadas por venir. Expandiendo y enriqueciendo nuestra base agrícola resultará en una economía expandida, más trabajos, auto-suficiencia y nuestra riqueza regional incrementará.

Estoy orgulloso de ser un ecologista  de toda la vida, pero uno responsable y pragmático.  En ésta época de muchos años sucesivos de sequía, el Establecimiento del Valle de San Joaquín es incorrecto, y se debió de haber luchado con uñas y dientes. El agua del lago Millerton ha sido utilizada para la agricultura por seis décadas y esto ha establecido su propio precedente ambiental, y ahora desviar 250,000 pies de acres de ese recurso valioso lejos de los granjeros y rancheros para correr en lugar un cauce de río muerto,  disturba la mente. El intentar reconstruir un ambiente que ya está muerto no tiene sentido: el salmón del Río de San Joaquín está extinto y esfuerzos débiles de repoblar el río con una especie relacionada pero genéticamente diferente ciertamente no es ‘restaurar’ un ambiente- es una imitación falsa, imitación de un lago que ha desaparecido para siempre.  El hecho verdaderamente extraño es que incluso los proponentes del Establecimiento del Río San Joaquín  han admitido que los términos de esta resolución probablemente no triunfaran en restablecer una población de salmón en el río. Es un experimento pre-determinado por sus partidarios a fracasar, pero eso sería desastroso para la industria agrícola.

Este es un caso de pura política, y el jugar ese juego en este tiempo de disminución de precipitación y nieve comprimida y la desaparición de acuíferos es ridículo- así como devastante a la economía de la región. Somos el área agrícola más productiva del mundo- Nosotros alimentamos a la nación y el planeta. El apoyar CUALQUIER plan que amenace directamente nuestra primacía agrícola  y bienestar económico es simplemente: totalmente incorrecto. Y eso es precisamente lo que George Radanovich hizo, en apoyar el Establecimiento del Río San Joaquín. Su implementación forzará el abandono de cientos de millones  de hectáreas agrícolas que actualmente producen. Dejándose vencer constantemente en lugar de levantarse y luchar por nuestro distrito marca la historia del titular. Lo que necesitamos es un luchador, y ese soy Yo. Como nieto e hijo de granjeros del Valle Central cuyas raíces se extienden  por más de un siglo, Yo sé muy bien y tengo muy presente que la agricultura es la única economía verdadera de la cual el mundo siempre depende. Cuando todo lo demás se ha salido del camino: la agricultura permanecerá. Y esa es nuestra gran ventaja en esta región.